Tu corazón no está roto, está en pausa✨
Abrir el corazón después de una herida emocional no es un acto inmediato, sino un proceso suave, íntimo y profundamente personal. En el tarot, este camino suele estar representado por cartas como La Estrella, La Templanza o El Sol, que nos recuerdan que la luz siempre vuelve, incluso cuando creemos que ya no queda nada por sanar.
Cuando has pasado por una decepción, es normal que tu energía se cierre para protegerte. No es debilidad; es un mecanismo natural. Pero llega un momento en el que el alma empieza a susurrar que quiere sentir de nuevo. Ese es el primer paso: escuchar tu propia voz interior. Permítete reconocer lo que sientes sin juzgarte.
El segundo paso es recuperar la confianza en ti misma. Antes de abrir el corazón hacia otra persona, necesitas reconectar con tu propio valor. El tarot enseña que el amor verdadero nace desde dentro. La carta de La Emperatriz te invita a nutrirte, cuidarte y rodearte de aquello que te hace sentir viva.
También es importante soltar el pasado. No se trata de olvidar, sino de liberar el peso emocional que ya no te sirve. Un pequeño ritual, como escribir lo que te duele y quemarlo de forma simbólica, puede ayudarte a cerrar ciclos.
Finalmente, abre tu corazón poco a poco. No necesitas correr. Permite que la vida te sorprenda, que nuevas personas lleguen y que la energía fluya. Cuando te das permiso para sentir, el universo responde. Y entonces, sin darte cuenta, descubres que tu corazón vuelve a latir con esperanza.



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